viernes, 28 de octubre de 2011

.CLASSIC TEST DE LA SEMANA.


TEST Nº13: BMW 540i - 1997
Original Revista PARABRISAS Nº 220   Febrero 1997.

Al filo de la perfección
Este 540i es lujoso y sobrio por donde se lo mire. Se destacan las llantas de aleación con rayos, que le confieren un toque deportivo.


Destinado para personas muy exigentes, el top de la Serie 5 justifica su valor de 96.000 dólares.

Cuando se habla de un BMW en cualquier país del mundo, automáticamente se asocian dos cualidades: lujo y prestaciones. Estos adjetivos caracterizan a la marca desde 1928, año en que Bayerische Motoren Werke -la fábrica de motores de Bavaria- comenzó a producir automóviles. Pero la marca alemana nunca reunió esas virtudes con tanta evidencia como en el BMW 540i
Todo comienza con la motorización de este vehículo superlujoso equipado con un V8 de 4.4 litros, cuatro árboles de levas y 286 CV. Se puede decir que potencia no le falta, ya que es el top de la serie 5.
Si hablamos de su interior, es posible pasar varias horas observando con placer su impecable terminación, sobre todo los revestimientos en madera y cuero de su habitáculo.
Una vez sentado en la butaca de conducción, también nos llevará bastante tiempo encontrar la correcta posición de manejo, ya que sus regulaciones -de la butaca y del apoyacabezas, el volante y los espejos- son múltiples y se accionan electrónicamente.
Ya encontrada la postura correcta habrá que interiorizarse de todos sus accesorios, puesto que es mucha la cantidad y variedad de funciones, con computadora de abordo, climatizador automático para cada pasajero, autoestéreo con cassette y 6 CDs, controles en el volante de velocidad de crucero, radio, recirculación de aire y teléfono; indicador de cambios en el tablero y un sinnúmero de detalles por ver.

Desde el volante se controlan la radio, la velocidad, el aire y el teléfono.

Una vez en marcha, no nos damos cuenta de que está regulando. Listos para poner primera, nos percatamos de que la caja de cambios posee múltiples funciones; entonces, nos volvemos a interiorizar en otro ítem.
Percibimos que como caja automática posee solo cuatro velocidades. Nos sorprende su suave funcionamiento, casi perfecto; reacciona ante cualquier situación en el tránsito, eligiendo la relación que más se adecúa en cada momento. Puede incluso optarse por una opción "sport" para que los cambios se lleven al límite de vueltas. También con la misma palanca y simplemente con un muy suave movimiento, pasamos de automática a una caja del tipo secuencial. Con ella, subimos o bajamos los cambios empujando suavemente el pomo sin necesidad de embrague y manejándola igual que una caja convencional. Pero cuando la exigimos para una conducción más deportiva notamos que el auto posee una serie de controles que impide brusquedades en regímenes elevados, ya es ahí cuando nos damos cuenta de que el auto tiene un carácter más lujoso que deportivo. Pero no hay que olvidarse que tiene más de 280 CV, lo que le permite circular con muchísima seguridad a 200 km/h.

Posee un baúl generoso de 460dm3. Pero, a sus amplias dimensiones, se deben tomar precauciones para estacionarlo.

Cuando lo llevamos a nuestra pista para probarlo, no pudimos creer la manera en que acelera; da la misma sensación de decolar en un Jumbo; pega la espalda a la butaca, pero a la vez transmite seguridad y confort.
Para llegar a los 100 km/h con partida detenida empleó 6s8, mientras que alcanzó una velocidad máxima ya prevista por fábrica -250 km/h- debido a que está limitada electrónicamente.
Como habíamos probado en el modelo 525 tds, su confort de marcha es excelente, la calidad de sus materiales logra un entorno difícil de igualar, y manejarlo es un placer.
En este modelo, sin embargo, hay dos aspectos por mejorar, y son los excesivos tamaños del volante y el túnel de la carrocería, que incómoda los pies del tercer pasajero trasero.

Llantas de aleación de 16" que van acorde a su gran porte.

La tenida en curva es excepcional gracias a un moderno esquema de suspensión y a la adopción de elementos de aluminio, sobre todo en su tren trasero. El auto responde bien en todo momento, pero hay que llevarlo con cuidado porque desarrolla mucha velocidad y si deseamos acelerarlo por nuestras autopistas, nos podemos llevar sorpresas ingratas en alguna curva, puesto que la infraestructura de nuestros caminos no está diseñada para tan altas prestaciones.
Si pensamos economizar combustible tendremos que olvidarnos de este auto: estamos en presencia de un V8 de 4.4 litros. Un promedio de 8.5 km por litro no es una gran cifra, pero está de acuerdo con su porte y su peso de 1.660 kg. Logra una autonomía entre ruta y ciudad de 595 kilómetros, algo que podría mejorar con un tanque de mayor capacidad.

Se puede optar por un manejo deportivo, que lleva los cambios al límite de las rpm.

Por otra parte, nos sorprendió gratamente en las pruebas de frenado; calzado con cuatro discos ventilados y sistema ABS, a 120 km/h necesitó solo 59.1 metros para detenerse, una virtud muy importante porque transmite muchísima confiabilidad.
Entre los elementos de seguridad pasiva se destacan los airbags laterales, para conductor y acompañante, los paragolpes de aluminio que se reacomodan ante colisiones de hasta 4 km/h, protecciones laterales y en el techo, y un completísimo botiquín de primeros auxilios -ubicado debajo del asiento del acompañante-, que asombraría al cirujano más experto.
Este auto está dirigido a quienes disfrutan del placer de conducir y para personas exigentes. Por eso, cuando lo maneje, no lo olvidará y notará una gran diferencia con relación a la mayor parte de los autos de serie. Quizás ese sea el motivo de la compra.

Velocidad Máxima:
250 km/h (Medida en ruta con corridas en sentidos opuestos).

Aceleración:
0-400 m
14.3 s
0-1000 m
27.2 s
0-80 Km/h
5.1 s
0-100 Km/h
6.8 s
0-120 Km/h
9.3 s
40 a 100 Km/h en IV
6.4 s
60 a 100 Km/h en IV
3.9 s
60 a 120 Km/h en V
8.7 s
80 a 120 Km/h en V
4.0 s

Velocidad máxima en cada marcha:
I                      62.7 Km/h a 6.200 rpm

II                   104.5 Km/h a 6.200 rpm

III                 156.8 Km/h a 6.200 rpm

IV                 214.5 Km/h a 6.200 rpm

V                  250 Km/h a 6.200 rpm

VI                 250 Km/h a 4.900 rpm

Frenaje:
60 Km/h a 0          15.0 m
80 Km/h a 0          26.3 m
100 Km/h a 0        40.2 m
120 Km/h a 0        59.1 m

Consumo (Km/l):
Urbano
5.9
Ruta (100 Km/h)
11.2
Promedio
8.5

Equipamiento:

v  Dirección asistida.
v  Butacas con regulación eléctrica.
v  Autoestéreo con reproductor de 6 CD´S.
v  Cierre de puertas con comando a distancia.
v  Airbags frontales y laterales (4).
v  Columna de dirección con regulación eléctrica.
v  Levantavidrios y espejos eléctricos.
v  Climatizador automático independiente.
v  Techo corredizo eléctrico.
v  Frenos con sistema ABS.
v  Control de tracción.
v  Luces rompenieblas.
v  Botiquín de primeros auxilios.


Breves:
ü  La terminación del interior es impecable, las butacas son de cuero, los paneles de las puertas se combinan con madera de nogal y cuero.
ü  Para este V8 de 4.4l,  el consumo medio es de 8.5km/l no es excesivo; está acorde con su porte y peso de 1.660KG.

La butaca del conductor acumula tres memorias de diferentes posiciones.

El botiquín es completísimo: trae desde gasas hasta  pinzas para cirugía.

En la tapa del baúl se aloja un completo juego de herramientas que llegan al logotipo de la marca.

Techo corredizo con dos posiciones. La trompa está muy bien lograda, imprimiéndole un aire tradicional moderno a este lujos Serie 5.

Dimensiones...

Carrocería: Berlina 3 volúmenes, 4 puertas, 5 plazas. Baúl: 460 dm3. Tanque de combustible: 70 litros. Peso: 1.660 kg.

Conclusiones:

A FAVOR: -Prestaciones.
                  -Silencio de marcha.
                  -Buena terminación del interior.


EN CONTRA: -Excesivo tamaño del volante.
                        -Túnel central voluminoso.












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