martes, 18 de octubre de 2011

.CHINA ENDURECE SUS CRASH TEST.

 "Chino" y "ataúd" son desde hace tiempo sinónimos en la industria automovilística, y lo que es peor; este prejuicio está justificado con hechos. Los fabricantes del país de la Gran Muralla nunca han mostrado un particular respeto por la seguridad de sus clientes, estando más preocupados por vender mucho y barato, que menos y con un margen inferior, por no mencionar la evidente falta de unos conocimientos técnicos que hasta ahora eran prácticamente inexistentes. Tuvieron que llegar los fabricantes extranjeros para darse cuenta de que los vehículos no deberían aplastarse a 50 km/h como si fueran latas de Coca-Cola, pero ahora que la industria ha madurado, ha llegado el momento de endurecer los requisitos de seguridad. Y lo van a hacer a lo grande.
Según han hecho saber el C-NCAP, organismo independiente encargado testar la seguridad de los coches vendidos en el país, a partir de julio de 2012 sus pruebas de choque incluirán nuevos estándares a todos los niveles. 
Entre las novedades contempladas hay un choque frontal descentrado a una velocidad de 64 km/h, comparable en teoría con el del Euro NCAP, un test de latigazo cervical, y un chequeo de la seguridad de las plazas traseras. También se valorará la presencia de sistemas como el control de estabilidad, se aumentarán los puntos totales de 51 a 62, y se reescribirán las normas para otorgar las estrellas.
Aunque las pruebas del C-NCAP no tienen nada que ver con las realizadas por el gobierno durante el proceso de homologación, poseen un importante peso publicitario (de ahí que muchos lo consideren el "estándar nacional"), y lógicamente se convertirán en un importante estímulo para que los fabricantes desarrollen coches mejores y más seguros, evitando desastres como el del Brilliance BS6, un modelo supuestamente moderno, pero que cuando fue testado por la ADAC alemana siguiendo los estándares pre-revisión del Euro NCAP (arriba, vídeo tras el salto), se estampó contra la barrera como si su estructura fuera de palillos chinos. El fabricante trató de enmendar la puntuación reforzando el chasis, pero para entonces el daño ya estaba hecho, y Brilliance terminó retirándose del mercado europeo ante el desinterés (o temor) del público.

Nota: Lautaro Godoy.-

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